El Claddagh es una tradición. Se trata de un anillo que se entrega a una dama por amistad o como compromiso de matrimonio.
El significado y existencia de este anillo se explica desde dos leyendas populares:
La primera cuenta que Margaret Joyce, casada con Domingo de Rona, un comerciante español en contacto con la ciudad de Galway, heredó una gran suma a la muerte de éste, y ya casada de nuevo con Oliver Oggfrench, mandó contruir muchos puentes en Connacht sin que les costara un euro a sus habitantes. Gracias a esta labor de caridad que hizo con el dinero de su difunto marido, un águila dejó caer un día un anillo en su regazo. Era el primer anillo claddagh.
La segunda leyenda cuenta que Richard Joyce, natural de Galway, dejó su casa para luchar en la guerra de las Indias, con la intención de contraer matrimonio con su prometida al volver. Durante la guerra fue capturado y hecho exclavo. Cuando Enrique III fue coronado rey, exigió a los moros la liberación de todos los presos británicos y Joyce recobró su libertad. El que lo tomó como esclavo le apreciaba tanto que le ofreció a Joyce la mitad de su dinero y su hija en matrimonio si se quedaba, pero este renunció a todo por volver a su casa y encontrar a su prometida que le esperaba. Durante el tiempo que pasó como prisionero, forjó un anillo con el símbolo de su amor por ella, y fue el anillo con el que finalmente se casaron. El primer anillo claddagh.
La realidad es que da lo mismo creer en una u otra teoría puesto que lo importante es la tradición milenaria irlandesa que ha dado como resultado, y que hoy día sigue conservándose en la cultura y el corazón de cada irish woman que nace. Incluso en el corazón de las que no han nacido irlandesas…
El claddagh no sólo alberga el significado en el corazón, la corona y las manos que sostienen el conjunto, también guarda una simbología la manera de llevarlo puesto. La mujer irlandesa que estaba prometida o casada, llevaba generalmente el anillo en la mano izquierda con la punta del corazón apuntando hacia adentro, con lo que la corona queda alejada del corazón (humano, del corazón de la mujer no del anillo). Si la mujer no estaba comprometida y dispuesta a enamorarse, el anillo se llevaba en la misma dirección pero en la mano derecha. Y si la mujer no quería saber nada de amoríos, entonces se colocaba el anillo en la mano derecha pero con la corona más cerca del corazón, es decir, con la punta del corazón del anillo mirando hacia afuera.
Así que, en Irlanda, no os extrañéis chicas si los chicos os miran y remiran las manos… están simplemente buscando pistas.